Peluquero advierte: dar demasiado volumen en la raíz arruina la estructura natural del bob

El bob es uno de los cortes más favorecedores y versátiles, especialmente a partir de los 50, ya que su movimiento y ligereza aportan frescura al rostro. Sin embargo, conseguir ese acabado de peluquería en casa puede ser todo un reto. Según Álex Sestelo, estilista y director del Salón Álex Sestelo, muchos de los problemas residen en el secado.

Ilustración editorial de proceso de peinado de corte bob con líneas limpias y tonos pastel
Ilustración generada con IA

«El error más común es intentar darle demasiado volumen desde la raíz y trabajar el cabello en exceso con el cepillo», explica Sestelo a Telva. «Un bob necesita respetar mucho su estructura y su caída natural. Si lo movemos demasiado, podemos perder la forma que tiene el corte».

El volumen debe estar controlado, no exagerado

El objetivo al secar un bob no es crear volumen por volumen, sino conservar el movimiento natural del cabello. «Si levantas demasiado la raíz o das demasiado cuerpo a los laterales, el corte puede quedar más ancho y perder esa línea limpia y definida que caracteriza al bob», señala el experto.

Sestelo también advierte sobre el uso excesivo del cepillo redondo: «El fallo está en enrollar demasiado la punta alrededor del cepillo y mantenerla mucho tiempo bajo el aire. Lo ideal es trabajar la sección con tensión y terminar con un ligero giro, respetando la dirección del corte». El resultado debe parecer natural, no forzado.

Secarlo boca abajo no siempre es buena idea

Aunque secarse el pelo boca abajo es un truco clásico para aportar volumen, en el caso del bob puede ser contraproducente. «Puede aportar mucho volumen en la raíz y hacer que el cabello pierda la dirección en la que está diseñado para caer», explica Sestelo. Su recomendación es secar primero la raíz ayudándote de los dedos y trabajar posteriormente los medios y las puntas siguiendo el corte.

Para evitar el temido «efecto casco», el estilista sugiere ir cambiando ligeramente la dirección del aire y trabajar las raíces con los dedos, buscando un movimiento natural. «La clave es no pegar el cabello al cuero cabelludo ni levantar todas las raíces a la vez», añade.

Menos producto, más naturalidad

Otro error habitual es saturar el cabello de productos de styling. «En un bob, menos suele ser más», recuerda Sestelo. Su consejo final incluye tres pilares: un buen corte, una preparación adecuada y controlar la dirección del secado. Recomienda empezar con el cepillo cuando el cabello esté aproximadamente al 80% seco, trabajando pequeñas secciones sin exagerar el giro en las puntas.

Por último, el estilista sugiere terminar el secado con un golpe de aire frío, un truco profesional que ayuda a fijar la forma y aportar brillo. «El resultado tiene que parecer natural, no excesivamente trabajado», concluye.

Fuente: Telva · Documento oficial: enlace · Esta información ha sido elaborada por la redacción de Tu Belleza MK con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.

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