Maquillador recomienda sombra de ojos en lugar de eyeliner negro a partir de los 60

A partir de los 60, muchas mujeres notan que el delineado negro endurece los rasgos en lugar de realzarlos. Frente a este efecto, el maquillador David Francés propone una alternativa más favorecedora: aplicar sombra de ojos directamente sobre la línea de las pestañas.

Ilustración editorial de paleta de sombras en tonos neutros y vino con brochas de maquillaje
Ilustración generada con IA

«Hay alternativas para dar profundidad a la mirada y rejuvenecerla como son las sombras de ojos, que pueden transformarla por completo», explica Francés en declaraciones recogidas por Telva. Según el experto, el eyeliner negro más allá de esta edad no funciona ni estética ni técnicamente.

Cómo aplicar las sombras para un efecto lifting

El truco consiste en estirar suavemente la esquina externa del ojo y, con una brocha, trazar la sombra a lo largo de toda la línea de las pestañas, de lado a lado. «Conseguimos un sombreado ahumado que da profundidad y expresión al ojo y lo levanta sin endurecer la mirada», señala Francés.

El maquillador desaconseja crear un rabillo definido; en su lugar, recomienda aplicar la sombra a ras de las pestañas y limpiar después con la yema del dedo la zona del párpado entre las pestañas superiores e inferiores. Este gesto evita que las sombras caigan y arrastren visualmente el ojo hacia abajo.

Otro recurso eficaz es dibujar una «V» invertida en el extremo exterior del ojo: el primer trazo parte desde las últimas pestañas hacia la cuenca y el segundo completa la forma. La clave está en difuminar hacia el hueso de la ceja, no quedarse en el pliegue, para conseguir el verdadero efecto lifting. Un toque de iluminador mate en el espacio libre del ojo potencia la sensación de mirada más abierta. Si quieres conocer más técnicas para abrir los ojos, puedes consultar cómo aplicar el delineado a partir de los 50 para conseguir una mirada más abierta.

Los mejores colores y formatos

El maquillador Goyo Acevedo también citado por el medio recomienda las sombras en stick en tres tonos: una más clara para el lagrimal, un bronce o gris plomo para el párpado móvil y un vino intenso a ras de las pestañas, en lugar del negro. «El color vino aporta intensidad y profundidad al ojo sin endurecerlo», asegura.

David Francés amplía la paleta: «Los verdes musgo y los azules noche quedan especialmente bien en todos los tonos de ojos porque no son tan duros como el negro o el marrón y favorecen muchísimo».

Además, Acevedo propone un truco con la máscara de pestañas: aplicar una primera capa desde la raíz hasta la punta y, una vez seca, añadir una segunda capa solo desde la pupila hacia el exterior. Así se concentra más producto en el extremo del ojo, lo que ayuda a abrir visualmente la mirada. Para más detalles sobre técnicas de ampliación visual, consulta el truco del lápiz de ojos que agranda la mirada a partir de los 50.

En definitiva, sustituir el eyeliner negro por sombras suaves, bien difuminadas y en tonos menos contrastados puede transformar por completo el resultado del maquillaje a partir de los 60, logrando una mirada más luminosa y elevada.

Fuente: Telva · Esta información ha sido elaborada por la redacción de Tu Belleza MK con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.

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