Con la llegada del otoño, muchas de nosotras aprovechamos para retomar la rutina de cuidado facial que el verano dejó en pausa. Sin embargo, según las farmacéuticas consultadas por Telva, el error no está en volver a los activos estrella (retinol, ácidos, vitamina C), sino en cómo los combinamos. «Combinar retinol y exfoliantes a la vez no solo no potencia los resultados sino que irrita la piel», advierte Isabel Rodríguez Gámez, farmacéutica conocida en redes como @isabelgamezpharma y fundadora de la firma cosmética IRGA.
La clave, según Rodríguez Gámez, es entender que «no se trata de ponernos todos los ingredientes en la piel sino de elegirlos bien». Muchos productos llevan activos potentes, pero se olvida lo esencial: su formulación, el pH, los excipientes, las concentraciones y la tolerabilidad. Por eso, antes de tratar cualquier preocupación (manchas, arrugas, brotes), hay que respetar la barrera cutánea. Para ello, la experta recomienda productos con ácido hialurónico y ceramidas, que hidratan y protegen.
Cómo usar retinol, ácido azelaico y exfoliantes sin irritar
Marta Masi, farmacéutica experta en cuidado de la piel, coincide y va más allá: «Podemos superar la tolerancia de la piel si mezclamos ingredientes incompatibles». La irritación, señala, «no significa que el tratamiento esté funcionando mejor, sino que la barrera cutánea está alterada, lo que puede llevarnos a abandonar la rutina».
¿La solución? Alternar activos. Por ejemplo, Masi sugiere usar el ácido azelaico por la mañana (eficaz para acné, rojeces y manchas, con acción antiinflamatoria) y el retinol por la noche. En pieles sensibles, mejor aún: alternarlos en noches distintas.
Con los exfoliantes AHA (glicólico, láctico) o BHA (salicílico), la farmacéutica es clara: «No recomiendo usarlos la misma noche que el retinol. Reserva los ácidos para una noche diferente y elige solo uno según tu necesidad: salicílico para piel grasa y poros, glicólico o láctico para textura y luminosidad».
Activos compatibles para mantener la piel sana en otoño
Hay ingredientes que sí funcionan bien juntos y que deberían ser la base de cualquier rutina: el ácido hialurónico y las ceramidas. Como explica Isabel Rodríguez Gámez, «las ceramidas conforman nuestra piel, y uno de los signos del envejecimiento es su déficit. En cuanto al ácido hialurónico, atrae y retiene el agua, evitando la deshidratación y la irritación».
La experta también recuerda que aunque los ácidos AHA y BHA actúen de forma distinta, «pueden potenciar el efecto irritante, sobre todo si se utilizan con alta frecuencia y concentraciones no adaptadas a cada tipo de piel». Por eso, menos es más: respeta los tiempos, prioriza la hidratación y no caigas en la tentación de aplicar todo a la vez.
Fuente: Telva · Esta información ha sido elaborada por la redacción de Tu Belleza MK con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.

