Después de un día de playa o piscina, el cabello necesita atención inmediata. Sin embargo, muchas personas cometemos un error que debilita la fibra capilar, favorece la rotura y puede modificar el color del pelo: dejarlo secar con restos de sal, cloro y arena sin aclarar.
Álex Sestelo, estilista y director del salón que lleva su nombre, explica a Telva cuál es el fallo más habitual: «El error más grave es no aclarar el cabello inmediatamente después de salir de la playa o la piscina. Muchas personas dejan que el pelo se seque al aire con restos de sal, cloro y arena, pensando que no pasa nada, pero eso reseca la fibra capilar, altera el color y debilita el cabello, especialmente si está teñido».
Por qué la sal y el cloro dañan tu melena
Tanto la sal como el cloro tienen un efecto deshidratante sobre el cabello. Según Sestelo, «la sal absorbe la humedad natural del cabello y el cloro altera la cutícula, dejándolo áspero, apagado y más propenso a romperse». En cabellos teñidos, ambos pueden acelerar la pérdida de color y provocar cambios de tono no deseados.
Por eso, el primer paso al salir del agua debería ser aclarar la melena con abundante agua dulce, preferiblemente templada o fría. «Cuanto menos tiempo pasen estos elementos en tu melena, menor será el daño estructural que causen», recomienda el estilista.
El moño mojado, uno de los peores hábitos
Otra de las cosas que hacemos mal, y que resulta especialmente dañina, es recoger el pelo mojado en un moño o una coleta. «Es una de las peores decisiones que podemos tomar. Cuando el cabello está mojado, su elasticidad cambia y se vuelve más frágil y vulnerable a la tracción. Si a eso le añades la tensión de una goma de pelo y la rigidez que provocan la sal o el cloro al secarse atrapados dentro del recogido, el resultado es una rotura masiva en la zona del amarre, además de favorecer que la humedad quede estancada en el cuero cabelludo», explica Sestelo.
Si aún así necesitas recogerlo, intenta hacerlo después de haberlo pasado por agua dulce y usa una goma suave que no ejerza presión. Y si buscas más trucos para mantener tu cabello saludable en verano, puedes consultar cómo desenredar el pelo sin dañarlo con el truco del acondicionador.
Aclarar no es suficiente: necesitas lavar el cabello
La ducha de la playa es solo el primer paso, pero no sustituye al lavado. «Aclarar solo con agua es un primer auxilio genial si sigues en la playa o la piscina. Sin embargo, en cuanto llegues a casa, lo ideal es lavarlo con champú», afirma Sestelo. «El agua sola no consigue retirar por completo la película de sal ni los químicos del cloro. Utilizar un champú hidratante o un producto específico after-sun es indispensable para limpiar en profundidad y restaurar el equilibrio de la melena».
El paso final: protección y nutrición
Después del aclarado, el cabello necesita recuperar parte del agua y de los lípidos que ha perdido durante la exposición al sol. El estilista recomienda «aplicar, justo después del aclarado, un protector solar capilar en formato spray o un acondicionador sin aclarado (leave-in) con ingredientes nutritivos y filtros UV. Estos productos sellan la cutícula, reponen la pérdida de agua al instante y facilitan el desenredado sin tirones agresivos».
Así que si quieres cuidar tu cabello en verano, no te quedes solo en llevarte un par de productos en la bolsa de playa. Recuerda aclarar el pelo nada más salir del agua, evitar recogerlo mientras sigue mojado y completar la rutina con un lavado hidratante y un tratamiento sin aclarado en cuanto llegues a casa.
Fuente: Telva · Documento oficial: enlace · Esta información ha sido elaborada por la redacción de Tu Belleza MK con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.

