Los caftanes y las prendas bordadas se han convertido en el uniforme no oficial de los eventos veraniegos más elegantes. Cari Lapique, Myriam Lapique e Isabelle Junot demostraron esta tendencia al asistir al II Memorial Carlos Goyanes de Pádel en Marbella, cada una luciendo su propia interpretación de esta estética relajada pero sofisticada.
Cari Lapique eligió un caftán de algodón en tono rosa bailarina con manga larga y cuello mao. La pieza destaca por sus bordados que evocan la arquitectura árabe y ribetes multicolor, creando un conjunto que resulta elegante sin renunciar a la comodidad. Lo combinó con alpargatas abiertas en color beige, un calzado que se ha convertido en un básico para las recepciones informales de verano.
Según la fuente original, este tipo de caftán está disponible en la tienda Ohana Marbella, un espacio en el casco antiguo que comercializa piezas artesanales procedentes de diferentes partes del mundo. El modelo, denominado Suk, se ofrece en varios colores y también en versión más corta, con un precio de 189 euros.
Bordados de inspiración tropical y grecas étnicas
Por su parte, Myriam Lapique optó por un dos piezas compuesto por blusa bordada y pantalón blanco. La blusa presenta un babero con motivos tropicales y grecas tanto en el cuello como en los puños, elementos decorativos que aportan personalidad sin recargar el conjunto. La firma Nimo with Love es la responsable de esta pieza, que se comercializa por 198 euros y puede adquirirse tanto en su tienda online como en El Corte Inglés.
Isabelle Junot, que acudió al evento acompañada de su segunda hija nacida en abril, eligió un vestido midi de algodón blanco. La prenda incorpora bordados florales en distintos tonalidades en el ribete del cuello y las mangas, siguiendo la estética boho que caracteriza muchas de sus apariciones públicas.
El regreso de las prendas artesanales
Esta coincidencia en el uso de bordados y tejidos naturales refleja una tendencia más amplia en la moda veraniega: la apuesta por piezas artesanales que combinan comodidad con un toque especial. El estampado ikat mallorquín conquista las recepciones de verano, y ahora los bordados de inspiración étnica se suman como alternativa para quienes buscan looks relajados pero cuidados.
Los caftanes, originalmente prendas tradicionales de Oriente Medio y el norte de África, han evolucionado hasta convertirse en una opción versátil para eventos en climas cálidos. Su corte holgado permite la circulación del aire, mientras que los detalles bordados añaden el nivel de elaboración necesario para contextos más formales.
Las alpargatas, tanto planas como de cuña, se han consolidado como el calzado preferido para acompañar estas propuestas. Su origen humilde contrasta con la sofisticación de los bordados, creando un equilibrio que resulta apropiado para torneos deportivos, comidas al aire libre o cenas informales en destinos costeros.
Fuente: Telva · Esta información ha sido elaborada por la redacción de Tu Belleza MK con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.

