Paula Echevarría sabe de melenas. A sus 48 años, la actriz luce un cabello largo, fuerte y brillante que es todo un referente. Tras dos décadas como embajadora de Pantene, ha compartido algunos de los trucos que le ayudan a mantener su pelo impecable, incluso cuando tiene jornadas intensas de rodajes y eventos.

Uno de sus secretos mejor guardados es sorprendentemente sencillo: dormir con fundas de seda en la almohada. Según cuenta la propia actriz, este hábito le ayuda a despertar con menos encrespamiento en su cabello fosco. «El año pasado me pusieron en el hotel de regalo una almohada con funda de seda y desde entonces me he comprado varias fundas para cambiarlas y lavarlas», explica. El resultado: un pelo más controlado al levantarse, sin necesidad de intervenciones adicionales.
La mascarilla que actúa como gomina
Otro de los trucos de Paula para los días de mal pelo es recurrir a una mascarilla capilar aplicada en un moño bajo y húmedo. Según la actriz, este gesto no solo hidrata y nutre el cabello en profundidad, sino que actúa como fijador, manteniendo el peinado en su sitio.
Paula reconoce que su cabello no es especialmente graso, lo que le permite pasar dos o tres días sin lavarlo cuando su agenda lo permite. Sin embargo, durante rodajes y sesiones de fotos, donde los estilistas usan productos de styling intensivos y manipulan constantemente la melena, necesita lavarlo con más frecuencia.
Protección todo el año
En su rutina habitual, la actriz apuesta por champú, acondicionador y, según las necesidades del momento, mascarilla. Pero hay un producto que usa los 365 días del año: un spray protector del cabello frente a los rayos UVA y UVB. «Utilizo todo el año el spray para hidratar mi pelo y protegerlo del sol, no solo lo uso yo, también se lo pongo a mi hijo para peinarle», comenta.
Paula también es clara respecto a su estilo: no le gusta dejar secar el pelo al aire porque su textura fosca lo requiere. «Siempre tengo que darle algo de forma, ya sea con un toque de secador y luego pulir aunque sea la punta porque si no, se queda sin forma», asegura.
Nada de cambios drásticos
Tras 20 años de carrera capilar ante las cámaras, la actriz tiene claro que no quiere cambios radicales. «Solamente me he cortado el pelo dos veces en mi vida y las dos veces me he arrepentido», confiesa. Tampoco ha variado su tono castaño natural, aunque admite que hace poco se dejó convencer para ponerse mechas y todavía está intentando arreglarlas. Su peluquero de cabecera desde hace 25 años, Miguel Ángel Álvarez, es quien se encarga de su pelo en eventos, shootings y rodajes, mientras que solo retoca la raíz del color en el salón Tacha.
Para Paula, el cabello es fundamental en la autoestima: «Cuando no te ves bien el pelo, no te sientes bien en general. Un mal cabello puede arruinar incluso el mejor outfit», reflexiona. Según la actriz, el peinado puede tener tanto peso en una alfombra roja como el propio diseño del vestido.
Con una melena que ha pasado por dos embarazos, caídas de pelo, herramientas térmicas constantes y cambios de estilo, Paula Echevarría demuestra que la clave está en la constancia y en pequeños gestos —como esa funda de seda— que marcan la diferencia.
Fuente: Telva · Esta información ha sido elaborada por la redacción de Tu Belleza MK con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.

