Dermatóloga revela la rutina antiedad nocturna que realmente funciona: retinoide e hidratación

Como editoras de belleza, sabemos que nuestros neceseres están llenos de promesas: cremas tensoras, exfoliantes innovadores, sérums con activos de moda… Pero ¿realmente necesitamos todos esos productos? La dermatóloga Marta Garay propone un enfoque distinto: menos pasos, más sentido y activos con evidencia científica.

«Dejaría de buscar el producto antiedad perfecto y empezaría a tratar el envejecimiento como un proceso médico», explica Garay. Partiendo de esta premisa, la especialista propone cinco cambios clave en las rutinas de cuidado facial que muchas seguimos.

Radiofrecuencia médica frente a cremas tensoras

Las cremas con efecto tensor resultan tentadoras cuando la piel empieza a perder firmeza. Sin embargo, según Garay, «una crema con efecto tensor la cambiaría por una sesión mensual de radiofrecuencia médica tipo Indiba. La estimulación de colágeno es mucho mayor que la obtenida con cualquier producto tópico».

La clave está en no esperar de un cosmético un efecto que va más allá de sus posibilidades. Las cremas pueden ayudar a mantener la hidratación, mejorar el aspecto general o reforzar la barrera cutánea, pero no actúan de la misma manera que ciertos procedimientos en consulta.

Ácidos exfoliantes en lugar de scrubs físicos

Los exfoliantes con partículas que se masajean sobre la piel son populares para conseguir luminosidad. Garay, sin embargo, prefiere la exfoliación química: «Los exfoliantes físicos tipo scrub los cambiaría por exfoliantes químicos con AHA, como el glicólico, por ejemplo. Respetan más la barrera cutánea y consiguen una mayor renovación del estrato córneo».

Los alfa-hidroxiácidos o AHA favorecen la eliminación de células de la capa más superficial de la piel sin necesidad de recurrir a la fricción mecánica. Eso sí, no todas las pieles toleran igual los ácidos ni necesitan la misma concentración, por lo que conviene adaptar su uso a cada caso.

Péptidos y ceramidas, más allá del ácido hialurónico

El ácido hialurónico es uno de los ingredientes estrella de la cosmética, pero si el objetivo es plantear una rutina antiedad más completa, la dermatóloga apostaría por otros activos. «Las cremas con ácido hialurónico las cambiaría por una crema rica en péptidos y ceramidas. Ayudan a la hidratación y a la mejora de la calidad de la piel, dando lugar a una mayor retracción para mejorar la flacidez», explica Garay.

Las ceramidas son lípidos presentes de manera natural en la barrera cutánea y son útiles para mantenerla en buenas condiciones. Los péptidos, por su parte, forman parte de fórmulas destinadas a mejorar el aspecto de la piel. No se trata de demonizar el ácido hialurónico, sino de no convertirlo en el único ingrediente cuando existen otras necesidades además de la hidratación.

La rutina nocturna definitiva: retinoide e hidratación

Limpiador, esencia, tónico, sérum, otro sérum, crema, aceite… Las rutinas de muchos pasos nos han hecho creer que cuantos más productos se utilicen, mejores serán los resultados. Para Garay, especialmente por la noche, la rutina puede ser mucho más sencilla.

«Dejaría de aplicarme rutinas eternas y, por la noche, tras una correcta limpieza, me limitaría a regenerar la piel con un buen retinoide y a hidratarla para prevenir los efectos secundarios del proceso de retinización», asegura la dermatóloga.

Los retinoides son derivados de la vitamina A y forman uno de los grupos más estudiados en dermatología para abordar los signos del envejecimiento cutáneo. Su introducción, sin embargo, tiene que tener en cuenta la tolerancia de cada piel, ya que pueden provocar sequedad o irritación, especialmente al principio. De ahí que la hidratación cobre especial importancia durante el proceso de adaptación.

«Una rutina corta, pero bien planteada, tiene más sentido que acumular productos sin saber exactamente qué función cumple cada uno», sostiene la experta.

Dispositivos caseros: sí, pero con garantías

El último cambio hace alusión a otra tendencia que ha ido ganando terreno en las rutinas de belleza: los dispositivos para utilizar en casa. «Cualquier milagro casero va a ser más perjudicial que beneficioso, por lo que evitaría el uso de cualquier dispositivo sin el sello CE e invertiría en una buena máscara LED para combatir las rojeces, manchas y pérdida de firmeza», explica Garay.

En este caso, además de elegir dispositivos que cumplan con la normativa correspondiente, es importante utilizarlos siguiendo sus indicaciones.

Menos productos, mejores resultados

El denominador común de los cambios que propone la dermatóloga es dejar de buscar soluciones milagrosas y elegir cada tratamiento pensando en lo que realmente necesitas. Ten en cuenta que una crema no puede conseguir lo mismo que un procedimiento médico, así como una rutina de diez pasos no tiene por qué ser más eficaz que una de tres bien planteados.

Simplifica, escoge activos con sentido y recurre a tratamientos médicos si tu objetivo no se logra solo con cosmética. Porque al final, se trata de entender el cuidado de la piel como un proceso que combina cosmética inteligente con procedimientos especializados cuando sea necesario.

Fuente: Telva · Documento oficial: enlace · Esta información ha sido elaborada por la redacción de Tu Belleza MK con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.

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