Cuando el cabello cambia con los años, un buen corte puede marcar toda la diferencia. A partir de los 60, la melena suele volverse más fina, seca y frágil, lo que hace necesario adaptar el estilo para recuperar volumen, movimiento y frescura. David Lorente, peluquero con más de 30 años de experiencia y salón propio en Madrid, comparte en Telva sus consejos clave para acertar con el corte en esta etapa.

Qué le ocurre al cabello a partir de los 60
Con el paso del tiempo, el cabello pierde densidad, grosor y elasticidad. Además, el cuero cabelludo produce menos grasa natural, lo que provoca sequedad y mayor fragilidad. Según Lorente, lo ideal es recurrir a cortes que aporten movimiento, volumen visual y facilidad de peinado, siempre respetando la nueva textura del cabello.
«Lo más recomendable es apostar por cortes más compactos en las puntas y crear volúmenes en la parte interna de la melena con capas muy estudiadas para generar sensación de mayor densidad», explica el experto.
Los cortes que más favorecen
Entre las opciones que mejor funcionan, Lorente destaca el long bob, los bobs suaves, el clavicut (a la altura de la clavícula) y algunos shag muy ligeros, siempre adaptados a cada tipo de cabello. Estos estilos ofrecen una imagen fresca y revitalizada sin restar densidad.
Las capas largas y discretas también son una buena alternativa, ya que aportan movimiento sin vaciar la melena. Eso sí, en cabellos finos conviene evitar capas excesivamente cortas o marcadas, que pueden acentuar la falta de volumen.
Cortes según la forma del rostro
La elección del corte también debe tener en cuenta la estructura facial:
- Rostros redondos: favorecen los estilos que aportan verticalidad y movimiento, como el bob o el shag.
- Rostros alargados: funcionan mejor los volúmenes laterales y los flequillos suaves, que equilibran las proporciones.
- Rostros angulosos: los contornos desfilados y las líneas menos rígidas ayudan a suavizar las facciones.
«Trabajar mechones que enmarquen el rostro y generen movimiento en las zonas adecuadas ayuda a dirigir la atención hacia la mirada y aportar suavidad alrededor de la mandíbula y los pómulos», añade Lorente.
Errores comunes que conviene evitar
Uno de los fallos más frecuentes, según el estilista, es mantener el mismo corte durante años sin adaptarlo a los cambios del cabello y del rostro. También es habitual optar por cortes demasiado compactos o excesivamente cortos pensando que rejuvenecen, cuando en realidad pueden endurecer las facciones.
Otros errores a evitar:
- Descargar demasiado el cabello con capas excesivas.
- Optar por largos excesivos que resten cuerpo y volumen.
- Recurrir a cortes demasiado desfilados que hagan que las puntas se vean pobres.
- Estilos excesivamente rígidos o con demasiado volumen artificial, que suelen añadir años.
El flequillo y su poder suavizador
Un flequillo bien adaptado puede suavizar la expresión, dirigir la atención hacia la mirada y disimular las líneas de expresión en la frente. Los desfilados alrededor del rostro también ayudan a romper líneas demasiado marcadas y crear un efecto visual más armónico.
La longitud ideal
Las longitudes que se sitúan entre la mandíbula y la clavícula suelen ser especialmente favorecedoras, según Lorente, porque equilibran las proporciones, aportan movimiento y suavizan visualmente los rasgos. La media melena ofrece un equilibrio perfecto entre frescura, elegancia y facilidad de mantenimiento.
Para evitar que la media melena quede sin forma o caída, la clave está en personalizar el corte: trabajar las capas internas, crear puntos de volumen estratégicos y adaptar el contorno al rostro.
Cabello canoso vs. teñido
El cabello con canas suele lucir especialmente bien con cortes pulidos y con movimiento, ya que refleja muy bien la luz. En el caso del cabello teñido, existe más margen para jugar con las capas, los contornos y los efectos de color que potencien el corte.
Tres reglas de oro según el experto
«Adaptarlo a la calidad actual del cabello, no a cómo era hace veinte años. Buscar movimiento y naturalidad. Y priorizar siempre la armonía con el rostro y el estilo personal antes que seguir tendencias», resume David Lorente.
Para quienes desean cambiar pero temen verse «demasiado modernas», el peluquero recomienda hacer cambios progresivos: «No se trata de seguir modas, sino de actualizar la imagen respetando la personalidad de cada mujer. A menudo, un mínimo ajuste en el corte puede aportar muchísima frescura sin que la mujer deje de sentirse ella misma».
Fuente: Telva · Esta información ha sido elaborada por la redacción de Tu Belleza MK con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.

