Jennifer Lopez acaparó miradas en la última jornada de Wimbledon con un estilismo beige de Ralph Lauren que incluía un detalle inesperadamente sofisticado: una manicura ‘soft nude’ en tono tostado y nacarado. Sobre sus uñas almendradas, el esmalte discreto creaba un brillo sutil que completaba el conjunto sin romper la armonía monocromática del look.

La cantante eligió, junto a su manicurista de cabecera Tom Bachik, un acabado que demuestra que las uñas más discretas pueden convertirse en el elemento que ordena y eleva todo el estilismo. El resultado fue limpio, sofisticado y especialmente favorecedor junto a su piel bronceada y su maquillaje en tonos bronce y rosa.
Qué es la manicura ‘soft nude’ y por qué funciona tan bien
La manicura ‘soft nude’ se sitúa entre la uña natural y el beige translúcido. Según explican desde la firma de esmaltes Semilac, se trata de «la combinación perfecta de profundidad y luminosidad: una manicura natural en una versión ligeramente más expresiva, pero sin perder su elegancia».
A diferencia de otros acabados nude, este no busca cubrir completamente la uña, sino unificar su tono y dejar pasar cierta transparencia. El efecto es el de uñas saludables, hidratadas y discretamente perfeccionadas, como si se hubiera aplicado una base de maquillaje sobre las manos. El brillo final resulta fundamental para crear esa apariencia pulida y casi cristalina que caracteriza al estilo de Lopez.
El contraste perfecto para la piel bronceada
Lina Paola Valderrama, Coordinadora de Tendencias de la marca Masglo, explica que sobre una piel bronceada este tipo de nude adquiere más protagonismo: «El ‘soft nude’ genera un contraste elegante con la piel bronceada, acentuando su calidez sin resultar excesivamente frío. Es una opción ideal para looks minimalistas y pulidos».
El fondo beige claro ilumina las manos pero evita el contraste rígido que pueden producir algunos esmaltes blancos. Además, armoniza con joyas doradas, tejidos naturales y maquillajes solares de verano, tal como demostró el conjunto completo de la artista.
Cómo conseguir este acabado en casa
Para recrear la manicura ‘soft nude’, la preparación resulta tan importante como el propio esmalte. Los pasos recomendados incluyen retirar las cutículas, limar todas las uñas con una forma uniforme y pulir la superficie con cuidado. Después, se aplica una base alisadora y una o dos capas finas de un nude translúcido.
La elección del tono depende del subtono de piel: rosado para subtonos fríos, melocotón para pieles cálidas y beige neutro cuando se busca un resultado casi invisible. La clave está en no cargar demasiado producto, ya que el encanto del ‘soft nude’ reside en conservar profundidad y transparencia. Un top coat de brillo intenso, aceite de cutículas y crema de manos completan ese acabado pulido de salón.
Una manicura que combina con todo
El éxito del ‘soft nude’ radica en que resuelve la manicura sin condicionar el resto del vestuario. Valderrama señala que funciona perfectamente «en uñas cortas de lunes a viernes y en uñas largas para una ocasión especial».
Esta versatilidad lo convierte en una opción práctica para viajes y vacaciones: combina con vestidos de invitada, trajes de oficina, vaqueros, lino blanco o un bikini, y acompaña tanto joyas minimalistas como anillos llamativos. Además, el crecimiento se nota menos que con un color oscuro y los desconchones pasan más inadvertidos.
Jennifer Lopez confirma en Wimbledon que el minimalismo no tiene por qué resultar aburrido: cuando el tono, la forma y el brillo están bien elegidos, unas uñas aparentemente sencillas pueden convertirse en el acabado más sofisticado del look.
Fuente: Telva · Esta información ha sido elaborada por la redacción de Tu Belleza MK con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.

