Cómo leer las etiquetas de los protectores solares para elegir el más adecuado

Elegir un buen protector solar va mucho más allá de fijarse en el número del SPF. Las etiquetas de estos productos mezclan información obligatoria con reclamos comerciales, lo que puede generar confusión a la hora de comprar. Mª Paz Pellús, farmacéutica especializada en asuntos regulatorios de la industria cosmética, ayuda a descifrar qué aparece realmente en estos envases y cómo interpretar cada dato para tomar decisiones informadas.

Ilustración editorial de etiquetas de protección solar con símbolos de protección UV en tonos pastel
Ilustración generada con IA

SPF: el factor de protección solar

Las siglas SPF (Sun Protection Factor) indican el grado de protección frente a la radiación UVB, responsable de las quemaduras solares. Según explica Pellús, el número del SPF representa cuántas veces aumenta la capacidad de defensa natural de la piel. Por ejemplo, si tu piel se enrojece normalmente tras diez minutos de exposición sin protección, un SPF 50 extendería ese tiempo teóricamente a 500 minutos (10 x 50).

«Esto es solo la teoría», advierte la experta, ya que en condiciones reales esta protección puede reducirse por factores como el sudor, el agua, el roce con la ropa o una aplicación insuficiente del producto.

Las categorías de protección están reguladas: del 6 al 10 se considera baja; 15, 20 y 25, media; 30 y 50, alta; y 50+, muy alta (el máximo permitido en la Unión Europea). Términos como «bloqueante solar», «protección 100%» o «pantalla total» están prohibidos, aunque el producto tenga valores superiores.

El sello UVA y qué significa

Por normativa europea, los fotoprotectores deben proteger tanto frente a la radiación UVB como frente a la UVA. La protección UVA se indica con las siglas UVA dentro de un círculo, un sello que garantiza que el producto cumple un estándar mínimo: la protección UVA debe ser al menos un tercio de la protección UVB declarada.

«Podemos tener dos productos con SPF 50 y sello UVA, y que uno tenga UVA 17 (el mínimo) y otro UVA 30 (mucho más alto). Ambos cumplen la normativa pero no protegen igual», aclara Pellús. Algunos productos de marcas asiáticas utilizan el sistema PA (PA++, PA+++, PA++++), que ofrece información más específica sobre el nivel de protección UVA.

PAO y fecha de caducidad: cuándo descartar el producto

El símbolo PAO (Period After Opening) aparece como un tarro abierto con un número y una M, indicando los meses de uso recomendados tras abrir el envase. «Nunca se deben usar productos de protección solar que hayan superado este PAO o la fecha de caducidad indicada», subraya la farmacéutica. Con el tiempo, los filtros solares pueden perder efectividad.

Protección IR-A y luz azul: ¿necesarias?

Algunos solares anuncian protección frente a la radiación infrarroja (IR-A) o la luz azul (HEVL). Sin embargo, según Pellús, esta protección no es obligatoria ni está regulada de forma armonizada. «Son claims voluntarios con niveles de evidencia y métodos de evaluación no estandarizados», explica. Se trata de una diferenciación comercial.

«Resistente al agua» y otros reclamos

La única alegación armonizada a nivel internacional es «resistente al agua» (water resistant o very water resistant), que mide la persistencia del SPF tras 40 u 80 minutos en el agua, respectivamente. El término «waterproof» (impermeable) no está permitido en Europa.

Otros claims como «no comedogénico», «apto para piel sensible», «oil free» o «tacto seco» suelen basarse en estudios internos de las marcas. «No comedogénico» hace referencia a ensayos sobre la capacidad del producto de no obstruir los poros, mientras que «apto para piel sensible» indica ensayos de tolerancia cutánea, generalmente bajo control dermatológico.

Sostenibilidad y respeto por el medio marino

Términos como «reef friendly» o «respetuoso con el medio marino» carecen de una definición regulatoria armonizada, según advierte Pellús. «Suelen ser formulaciones que evitan ciertos filtros UV cuestionados por su posible impacto ambiental, como la oxibenzona u octinoxato, y emplean alternativas como filtros minerales. Sin embargo, no hay criterios armonizados ni garantías comparables entre productos», aclara.

Según datos del Observatorio Heliocare by Cantabria Labs, para el 30% de los españoles no es imprescindible que su protector solar respete el medio ambiente, mientras que para un 29% sí es un factor determinante de compra. Un 41% lo considera importante aunque no limita su decisión final.

«Más de la mitad de los españoles no sabe qué significan las siglas SPF en una crema solar, y de los que creen saberlo, un 4% no lo asocia correctamente», según el Observatorio Heliocare by Cantabria Labs.

A la hora de elegir un protector solar, conviene revisar no solo el SPF, sino también el sello UVA, el PAO, y entender qué claims son regulados y cuáles responden únicamente a estrategias de marketing. Conocer esta información te ayudará a encontrar el producto que mejor se adapte a las necesidades de tu piel.

Fuente: Telva · Esta información ha sido elaborada por la redacción de Tu Belleza MK con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.

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