Encontrar tiempo para el ejercicio cuando tienes una agenda apretada puede parecer imposible, pero la actriz María Castro ha encontrado su propia fórmula. A sus 44 años, combina escalada, trabajo de fuerza, hipopresivos y estiramientos en una rutina que le ayuda a sentirse mejor tanto física como mentalmente.

La escalada como vía de escape mental
La disciplina que realmente la tiene enganchada es la escalada. Castro practica este deporte entre tres y cuatro días por semana, dedicando aproximadamente media hora por sesión en la que sube y baja paredes de forma continua. Complementa estas sesiones con ejercicios hipopresivos y trabajo abdominal en el gimnasio.
Lo que más valora de la escalada no son solo los beneficios físicos, sino su capacidad para desconectar completamente. Según cuenta en declaraciones a Telva, este deporte la obliga a concentrarse únicamente en los agarres, los colores de las presas y el movimiento, dejando fuera todas las preocupaciones del día a día. «La pared y yo. Punto», resume.
Cómo ha adaptado su entrenamiento con los años
La actriz, que fue gimnasta durante años, reconoce que su forma de entrenar ha cambiado con el tiempo. Ahora prioriza movimientos menos explosivos para prevenir lesiones y centra gran parte de su trabajo en el desarrollo de fuerza, un aspecto que considera fundamental a partir de cierta edad.
Los estiramientos finales son innegociables en su rutina. Castro es consciente de que la flexibilidad disminuye con el paso del tiempo y se niega a perder movilidad, manteniendo como objetivo conservar la capacidad de hacer el espagat.
Entrenar sin ganas, pero entrenar
Cuando le preguntan qué hace los días que no tiene ganas de entrenar, su respuesta es clara: entrena igualmente. Su filosofía es que no hace falta motivación para moverse, solo ropa adecuada, un lugar donde hacerlo y la decisión de llevarlo a cabo. Para ella, esperar a tener ganas se convierte en la excusa perfecta para no hacer nada.
El bienestar que experimenta después del ejercicio compensa con creces el esfuerzo inicial. «Al acabar estoy agotadamente nueva», explica, señalando que el deporte le ayuda tanto a nivel corporal como mental, descongestionando su cabeza y permitiéndole liberar tensiones.
Trucos para conciliar trabajo, familia y deporte
Mantener esta rutina de ejercicio con horarios cambiantes y múltiples compromisos no es sencillo. Castro admite que muchas veces roba tiempo al sueño para poder entrenar, aunque reconoce que no es algo de lo que presuma. Para compensar, aprovecha cualquier momento libre para hacer minisiestas: en el coche, en el camerino o donde pueda, intentando que la suma de estos descansos breves se acerque a las horas de sueño necesarias.
Su estrategia para rendir en el día a día es centrarse completamente en lo que está haciendo en cada momento, poniendo todos los sentidos en la tarea para aprovechar al máximo el tiempo disponible.
Cuidados durante el entrenamiento
Como practica escalada con frecuencia, Castro ha incorporado algunas rutinas de cuidado capilar adaptadas a su actividad deportiva. Suele recogerse el pelo en una coleta bien sujeta para evitar tirones inesperados durante la escalada, aplicando previamente un producto protector.
Después de cada sesión, la ducha completa es imprescindible. Para ella, el lavado de cabello forma parte obligatoria de su rutina post-entrenamiento, ya que no se siente totalmente aseada si no lo incluye.
Este contenido ha sido elaborado a partir de información publicada en Telva.
Fuente: Telva · Esta información ha sido elaborada por la redacción de Tu Belleza MK con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.

